Una investigación realizada recientemente en los Estados Unidos dio a conocer una serie de elementos presentes en la vida cotidiana que incluyen una serie de componentes altamente tóxicos que pueden ser perjudiciales para la salud.

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Para realizar el estudio, los profesionales se basaron en la búsqueda de unas sustancias conocidas como bifenílicos polibromados utilizados para lograr un retraso en la combustión de los componentes de diversos objetos, es decir, sirven para evitar que algunos materiales no se prendan fuego si son expuestos al calor.
Esta es una lista donde se detallan algunos elementos que contienen dichas sustancias:
• Sillas para bebé;
• Rellenos de colchones;
• Teclados de computadoras;
• Alfombras y telas utilizadas para tapizar muebles.
A raíz de este informe, se realizaron estudios en ratones y personas para observar los efectos tóxicos que puede generar la sustancia en cuestión. Los resultados no arrojaron datos alentadores, ya que se demostró que la contaminación por dichos componentes puede afectar gravemente al nivel cognitivo e intelectual de las personas, afectado directamente al cerebro. Además, se han encontrado residuos de bifenílicos polibromados en bebés y en la leche materna de madres que han dado a luz recientemente.
Por otra parte, hay que destacar que varias empresas que utilizaban dicha sustancia en los elementos que fabricaban han comenzado a estudiar la forma de sustituir dicho componente tóxico por algún otro que no sea nocivo para las personas, teniendo en cuenta que los más afectados hasta el momento son los bebés recién nacidos y los niños pequeños.



