Protector solar mineral vs químico: todas sus diferencias

Independientemente de que optemos por una fórmula química, mineral o física, o combinada, los expertos coinciden en la importancia del uso regular del protector solar, incluso aunque no vayamos a tomar necesariamente el sol. Te explicamos lo que debes saber sobre el protector solar mineral vs químico: todas sus diferencias.

Además de la protección contra el cáncer de piel, una acción tan importante como imprescindible, el uso de un buen protector solar debe llevarse a cabo no solo en el verano o cuando vayamos a tomar el sol, sino extenderse a todo el año, principalmente cada vez que vayamos a salir de casa.

De hecho, usado correctamente siempre que salgamos a la calle se convierte en un paso importantísimo con respecto a las diferentes preocupaciones cosméticas que tienden a desarrollarse con el paso de los años y se ven agravadas por la exposición a los rayos ultravioleta.

La hiperpigmentación (manchas de color marrón, lunares y pecas) e incluso el desarrollo de las líneas finas y las arrugas pueden ser causadas y aceleradas por la exposición a los rayos UV, motivo por el cual el protector solar debe ser aplicado incluso en la rutina de cuidado de la piel matutina, siempre que se salga de casa.

Aunque es imprescindible tener en cuenta algunos aspectos importantes en el momento en que vayamos a comprar el protector solar, como fijarnos en el factor de protección solar (FPS) y en nuestro tipo de piel, también debemos tener en consideración otro elemento esencial en el que no solemos pararnos tanto: su composición.

Esto significa que escoger entre fórmulas químicas, minerales o híbridas puede complicarlo todo. Y es que, durante muchísimos años, la elección de un protector solar únicamente se basaba en tener presente los pros y contras. Era, básicamente, algo muy sencillo.

Y muchos de los factores más decisivos tenían relación con nuestro tono de piel, su sensibilidad, la textura del producto y, sobre todo, el factor de protección solar. Pero ahora es aconsejable conocer las diferencias entre los protectores solares físicos o minerales y los químicos.

De hecho, como señalan muchos dermatólogos, ambos tipos de protectores protegen la piel de los efectos dañinos de los rayos ultravioleta del sol, aunque es cierto que su mecanismo de acción tiende a ser muy diferente.

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¿En qué consiste el protector solar mineral o físico?

Inicialmente, los protectores solares minerales o físicos son conocidos así porque son protectores en cuya composición se encuentran distintos minerales, entre los cuales los más comunes suelen ser óxido de zinc, óxido de titanio, mica u óxido de hierro.

Consisten en pequeñas partículas que se asientan en la superficie cutánea, evitando físicamente que los rayos ultravioleta puedan penetrar en la piel.

Presenta una forma de actuar en lo que a la protección se refiere muy particular, dado que crean una capa protectora directamente sobre la piel, lo que origina que la radiación solar tienda a “rebotar”, evitando con ello que los rayos UV puedan dañar la piel.

Es decir, actúan difractando la luz y reflejan los rayos UV, generando una especie de “barrera”. Uno de los aspectos que más me gustan es que son menos alergénicos y son muy fáciles de aplicar.

Debido a ello, es una opción ideal para niños, personas con melasma y para quienes tienen la piel sensible o delicada. Esto es debido a que la disipación del calor de los protectores solares químicos tienden a exacerbar el melasma.

Además, a diferencia de los protectores solares químicos, que suelen tardar en absorberse en la piel entre 20 a 30 minutos, los protectores solares minerales proporcionan protección inmediata, sin necesidad de tener que esperar un rato.

Es más, también ofrece una ventaja tremendamente útil. Y es que pueden ser aplicados sobre el maquillaje y / o sobre otros productos para el cuidado de la piel.

Eso sí, dado que el protector tiende a ser un poco más espeso, y es colocado sobre la piel, puede contribuir a la formación de brotes de acné en personas propensas, dado que puede taponar u obstruir los poros. Por este motivo, tiende a no ser una opción aconsejada para pieles mixtas o con propensión al acné.

También pueden ser algo más difíciles de aplicar, suelen dejar una película blanca en la piel debido a la presencia en su composición del óxido de zinc o dióxido de titanio, y debe ser aplicado con mayor frecuencia que los protectores solares químicos.

Principales ventajas:

  • Protección solar instantánea.
  • Menor riesgo de reacciones alérgicas.

Principales desventajas:

  • Protector solar algo más complicado de aplicar.
  • Posibilidad de que la piel adquiera temporalmente una tonalidad blanquecina (debido a la textura y composición de la crema).

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¿En qué consiste el protector solar químico?

A diferencia del anterior, el protector solar químico, también conocido como filtro solar químico, son aquellos que se componen de elementos químicos, como oxibenzona, octocrileno, octisalato y avobenzona, que se caracterizan por ser sintéticos.

Se activan cuando reciben directamente contacto con los rayos ultravioleta, ocasionando que se desencadene una reacción fotoquímica que protege la piel del sol.

Es decir, permiten que la luz ultravioleta penetre en la piel, pero, una vez que los rayos son absorbidos por la piel, las distintas sustancias químicas presentes en su composición generan una reacción química en la que la luz ultravioleta se convierte en calor, el cual se disipa de la piel.

Protectores solares químicos y minerales

Suelen ser más rápidos y fáciles de aplicar, debido fundamentalmente a su textura. Además, no dejan una película blanca como sí ocurre con los protectores solares minerales. En este sentido.

No en vano, su consistencia destaca principalmente por su ligereza, de manera que al ser aplicado sobre la piel no molesta, incluso aunque tengamos la piel grasa o muy seca.

Debemos recordar que los protectores solares minerales pueden terminar bloqueando los poros, lo que a su vez aumenta el riesgo de aparición de acné. De ahí que lo recomendable sea optar por el protector solar químico.

Lo recomendable es aplicarlo antes de ir a la playa o a la piscina, dado que sus componentes no tienden a desarrollarse hasta 20 a 30 minutos después de su aplicación sobre la piel.

Principales ventajas:

  • Fácil de esparcir sobre la piel.
  • Amplia selección de texturas, ya sea en forma de gel, leche o spray.

Principales desventajas:

  • Mayor riesgos de alergias.
  • Se debe aplicar 30 minutos antes de la explosión.

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¿Y qué ocurre con los protectores solares combinados o híbridos?

A la hora de obtener una mejor protección solar, muchos dermatólogos recomiendan usar un protector solar que sea capaz de proteger tanto los rayos UVA como los UVB. Y que, además, sea fácil de aplicar y genere una sensación agradable cuando lo usamos a lo largo del día.

Lo cierto es que la mayoría de los protectores solares con un factor de protección solar 50+ combinan filtros tanto solares como químicos, por lo que su nivel de protección aumenta considerablemente.

Eso sí, independientemente de la opción que escojamos, siempre debemos tener en cuenta lo imprescindible: es vital aplicarlo con cierta frecuencia, al menos cada dos horas.

¿Son igual de eficaces?

Ya sea que el protector solar esté formulado con filtros minerales o químicos, debes tener en cuenta algo imprescindible: tanto la efectividad como su fijación son absolutamente las mismas, por lo que las recomendaciones son prácticamente idénticas.

Esto significa que es necesario volver a aplicar el producto cada dos horas, aunque lo recomendable es hacerlo con mayor frecuencia cuando tendemos a sudar mucho, o nos hemos bañado en el agua del mar o de la piscina.

También debemos tener en cuenta otro aspecto esencial: cuanto más clara sea nuestra piel más algo debe ser el factor de protección solar, siendo esencial encontrar el producto más adecuado para nuestro tipo de piel y fototipo.

Pero esto no implica que las pieles más morenas u oscuras no deban estar exentas de protección. Es más, las pieles con fototipos V, aún cuando estén naturalmente mejor protegidas gracias a su alta concentración de melanina, no son inmunes a las quemaduras solares, pudiendo hacer que las manchas parezcan incluso más claras o más oscuras.

De ahí que, este tipo de pieles, deban optar siempre por un índice de protección solar mínimo entre 10 y 20. Una vez hemos descubierto qué es un protector solar mineral vs químico: todas sus diferencias, lo mejor de todo es escoger siempre las mejores opciones.

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