Cómo lavarse la cara: aprende la forma correcta

La piel del rostro se caracteriza por ser mucho más sensible y delicada, que se encuentra, además, mucho más expuesta que el resto del cuerpo, por lo que merece una limpieza bastante más cuidadosa. Te descubrimos cómo lavarse la cara, aprendiendo la forma correcta para poder hacerlo correctamente.

Las estadísticas informan que, cada día, nuestras manos están en contacto con la piel de nuestro rostro unas 3.000 veces. Se trata, es cierto, de una cifra sorprendente para una zona que, en realidad, actúa como barrera directa frente a elementos externos, como la contaminación, el polvo y los microbios.

Además, segrega sebo de forma totalmente natural, que se acumula en la superficie de la epidermis, de la misma manera que ocurre con el sudor, las células muertas y las impurezas.

De ahí que la limpieza diaria de la piel sea esencial, sobre todo como una forma de preservar este sistema de defensa tan importante contra las agresiones externas, y conseguir mantener una piel lo más hermosa y saludable posible.

A la hora de conseguir una piel hermosa, los expertos aconsejan limpiarse la cara al menos una vez al día, ya que se encuentra expuesta a muchas impurezas a lo largo del día, como es el caso de la polución, el polvo y la transpiración.

Estos son residuos externos. Pero la piel también tiende a renovarse continuamente, lo que produce sus propios desechos: toxinas, exceso de sebo y células muertas.

Si todos estos residuos, tanto producidos naturalmente como externos, no son eliminados a diario mediante una buena limpieza cutánea, la piel puede acabar perdiendo luminosidad, al volverse más apagada. Además, la textura se vuelve menos refinada, el exceso de sebo será más frecuente, y también surgirán imperfecciones.

De ahí que limpiar la piel del rostro, y lavarla adecuadamente, contribuye en gran medida a tener y disfrutar de una piel bonita.

Y, en este sentido, la limpieza facial diaria es de muchísima utilidad a la hora de prevenir las imperfecciones al evitar la acumulación de todo tipo de residuos sobre la epidermis. Y lo que es aún más interesante: la piel limpia también puede absorber mejor los productos usados en la rutina de cuidado de la piel.

Y si la limpieza se aplica por la mañana, si optas por maquillarte antes de salir de casa, también debes saber que el maquillaje tenderá a mantenerse mejor sobre la piel hidratada y limpia, que sobre capas de grasa y otras impurezas.

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Cómo debes lavarte la cara paso a paso

Como es de imaginar, la recomendación no solo pasa por lavarse la cara con agua y ya está. Al contrario, es imprescindible seguir un ritual de limpieza utilizando para ello productos limpiadores adaptados a nuestras necesidades y a nuestro tipo de piel.

Antes de limpiar tu piel es conveniente remover el maquillaje si lo has usado. Recuerda que acostarte con el maquillaje puesto es la garantía para desarrollar imperfecciones e irritaciones, además de molestas inflamaciones.

Eso sí, antes de comenzar, recuerda lavarte bien las manos, dado que las bacterias o gérmenes presentes en las manos pueden acabar pasando a la piel del rostro una vez la hemos limpiado (por lo que no habrá servido absolutamente para nada).

Seguidamente, trata de atarte el cabello o colocarte una cinta para la cabeza, de forma que no te pases por alto ningún área del rostro.

1. Retirando el maquillaje

Para retirar el maquillaje puedes optar por un desmaquillador que se adapte bien a la piel. El agua micelar, la leche limpiadora o el aceite vegetal. Cada uno tiene su propio método, por lo que debemos escoger el más adecuado.

Sin embargo, debes tener en cuenta que un aceite vegetal no eliminará el maquillaje de la misma forma que el agua micelar, de manera que es conveniente adaptar el tratamiento de limpieza.

Si usas aceite vegetal, puedes seguir con agua micelar (que proporcione cualidades tónicas), o continuar con un tónico con la finalidad de eliminar la grasa y los residuos de maquillaje que hayan podido quedar incrustados en la piel.

2. Limpiando la piel

Una vez retirado el maquillaje (siempre y cuando lo hayas usado), es conveniente seguir limpiando la piel del rostro, una opción aconsejada para retirar y remover cualquier resto de cosmético o producto de maquillaje que haya podido quedar en la epidermis.

Será de muchísima utilidad a la hora de eliminar el exceso de sebo, limpiar en profundidad los poros y limpiar la piel en general, pero suavemente.

En mi caso me encanta usar el agua micelar de Nezeni Cosmetics, porque es capaz de limpiar la piel del rostro al completo, de forma suave y delicada. Y, además, proporciona beneficios tonificantes útiles para reforzar sus cualidades limpiadoras.

Debes aplicarlo con suavidad, sin frotar, directamente sobre la piel o con la ayuda de una bola o disco de algodón bien empapada. Recuerda que, si optas por el agua micelar, no es preciso aclarar o enjuagar.

Independientemente de la opción que escojas, recuerda que, a menudo, pensamos que es necesario humedecer el rostro antes de aplicar el producto limpiador. Pero, en realidad, se trata de un error.

Solo debes aplicarlo directamente sobre el rostro, con suavidad, de forma circular. Y, seguidamente, enjuaga con agua tibia si el producto lo requiere, ya que se trata de la temperatura óptima, que permite una mejor eliminación de impurezas.

Cómo debes lavarte la cara paso a paso

3. Purificar y tonificar suavemente

Una vez que la piel se encuentre limpia, si lo deseas, puedes seguir con una loción limpiadora, lo que puede ayudar a cerrar los poros.

Por otro lado, la loción tonificante a menudo se subestima, mientras que, en realidad, puede añadir una gran ventaja a una rutina de belleza, ya que ayuda a eliminar los últimos restos de impurezas y de maquillaje.

Pero, lo más importante, es que la fórmula sin alcohol evitará que la piel se pele o reseque de forma muy agresiva. Recuerda que el paso del tónico es opcional si utilizas un agua micelar con cualidades tonificantes.

4. Exfoliación

No debes exfoliar todos los días, ya que podría acabar atacando la piel y producir el efecto contrario al que podemos estar buscando (por ejemplo, puede aumentar la sobreproducción de grasa).

Pero sí es aconsejable hacerlo una vez a la semana, con el fin de eliminar la piel muerta que puede impedir que esta respire correctamente.

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¿Podemos usar solo agua?

En realidad no, dado que el agua no es capaz de eliminar por sí solo toda la suciedad. Por este motivo, los expertos aconsejan usar limpiadores suaves (sin productos químicos nocivos) o jabones con agua tibia.

El agua micelar también se convierte en una opción excelente, debido principalmente a que, además de ser muy efectivo para limpiar la piel, puede actuar como tónico y no precisa de enjuague o aclarado.

¿Deberías limpiarte la cara por la mañana y por la noche?

La respuesta debe ser afirmativa. Por la noche, después de maquillarte y / o de haber usado cualquier tipo de producto cosmético, es esencial limpiarse bien el rostro para eliminar los restos de maquillaje, partículas contaminantes, sebo, sudor o polvo.

Por la mañana, también es conveniente limpiarse la cara, pero no de forma tan insidiosa como por la noche. Es conveniente intentar, eso sí, eliminar tanto el exceso de sebo como la transpiración, así como las distintas toxinas que también se liberan durante la noche.

Para este momento del día es recomendable utilizar agua micelar o una loción tónica que ayude a limpiar, tonificar y cerrar con suavidad los poros. O, bien, optar por un gel espumoso ligero útil para conseguir una limpieza mucho más suave de la piel.

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No te olvides de la hidratación: es fundamental

Después de lavarte la cara, y de limpiarla suavemente, es aconsejable hidratar bien el rostro. Se trata de un paso esencial, tan cierto como que limpiar el rostro no es solo para la noche, y que la hidratación no es solo para las mañanas.

Esto permite que las células de la epidermis se regeneren y se nutran, a la vez que ayuda a restaurar el equilibrio hidrolipídico de la piel.

En caso de que te vayas a maquillar, es recomendable dejar que la piel absorba bien la crema hidratante durante algunos minutos, antes de proceder a maquillarte.

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