Aloe vera para el acné ¿Puede ayudar?

https://www.blogmedicina.com/crema-aloe-vera-casera/El áloe vera es uno de esos ingredientes activos que podemos encontrar fácilmente en muchas cremas de belleza. Y con razón, ya que se trata de un remedio natural muy interesante en el cuidado de la piel. Pero, en lo referente al áloe vera para el acné ¿puede ayudar? Lo descubrimos. El áloe vera crece […]

https://www.blogmedicina.com/crema-aloe-vera-casera/El áloe vera es uno de esos ingredientes activos que podemos encontrar fácilmente en muchas cremas de belleza. Y con razón, ya que se trata de un remedio natural muy interesante en el cuidado de la piel. Pero, en lo referente al áloe vera para el acné ¿puede ayudar? Lo descubrimos.

El áloe vera crece en la mayoría de las regiones tanto tropicales como subtropicales del mundo. Conocida habitualmente como la planta del desierto, o incluso como la “fuente de la eterna juventud”, encontramos en su composición más de 160 sustancias vitales, cuya interacción proporciona muchos beneficios para la salud.

De hecho, los aminoácidos, antioxidantes, enzimas, vitaminas y minerales que contiene proporcionan beneficios curativos muy interesantes, además de brindar efectos antiinflamatorios, hidratantes, calmantes, suavizantes o refrescantes, solo por citar algunos ejemplos.

Es una verdadera cura milagrosa para la piel, incluso muy popular como primeros auxilios para abrasiones, pequeñas heridas y quemaduras (en especial quemaduras solares), dado que su gel calma la piel y alivia de forma eficaz el dolor.

No en vano, basta con aplicar un poco de gel en una capa fina, distribuirlo sobre el área afectada, y dejar que penetre y que la piel lo absorba. Rápidamente la piel enrojecida se enfriará, y notaremos una agradable sensación de calma y frescor.

Pero uno de los beneficios por los que el áloe vera se ha vuelto enormemente popular en los últimos años, tiene relación con su aplicación sobre la piel grasa. Y, particularmente, sobre pieles con tendencia al acné. Pero vayamos por partes.

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¿Qué es el acné y por qué aparece?

El acné consiste en realidad en una combinación de diferentes factores que, además, tienden a estar relacionados entre sí. Por este motivo, comprender los mecanismos que influyen en su aparición es de vital importancia.

El sebo es una sustancia aceitosa producida de forma natural por las glándulas sebáceas, que encontramos en los folículos pilosos. Generalmente, el sebo naturalmente producido se difunde fuera de los folículos, formando una película delgada muy útil para proteger la piel de la sequedad y las agresiones externas.

Sin embargo, en el caso del acné, las glándulas sebáceas tanto del rostro como de la parte superior del cuerpo secretan una enorme cantidad de sebo (por lo general, una cantidad anormalmente elevada), lo que origina que la piel termine volviéndose grasa.

Esta secreción excesiva es el resultado de la acción de las hormonas sexuales, ya sea en el momento de la pubertad o, en la etapa adulta (en mujeres adultas), en determinados momentos de la vida, como el ciclo menstrual o el embarazo.

También podemos mencionar el acné inducido, que es aquel que aparece bajo la acción de ciertos fármacos, como las hormonas sexuales (como las píldoras anticonceptivas), derivados de la cortisona, antibióticos, antiepilépticos o fármacos inmunosupresores.

Finalmente, cuando el folículo se obstruye y se llena de sebo, puede aparecer inflamación, relacionada tanto con el daño del folículo por el exceso de sebo como por el crecimiento excesivo de las bacterias productoras de acné (Propionobacterium acnes).

Se trata de un microorganismo que encontramos presente de forma natural en los folículos, pero que, cuando existe mucha cantidad de sebo, se multiplica de manera excesiva y contribuye tanto a la inflamación del folículo como de la piel circundante.

Así, se terminan formando nódulos y pápulas. Y, cuando el folículo se sobreinfecta con otras bacterias comúnmente presentes en la epidermis, da como resultado la aparición de una pústula, o el típico quiste con pus.

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¿Puede el áloe vera ayudar contra el acné?

Como señalan muchos dermatólogos, el áloe vera es muy interesante para las pieles grasas porque tiene propiedades depurativas, lo que permite regular el sebo naturalmente presente en la piel.

Por ejemplo, en la composición del áloe vera nos encontramos con un compuesto tremendamente útil en este sentido, ya que proporciona una especie de exfoliación suave, estimulando la renovación celular cutánea y ayudando a limpiar el interior de los poros para mejorar la eliminación de las células muertas acumuladas y el exceso de sebo.

Todo ello gracias a sus propiedades limpiadoras y seborreguladoras, que actúan mejorando la textura de la piel y luchando contra el efecto graso tan común en las pieles propensas a la producción de acné.

Además, también proporciona un efecto astringente, lo que significa que puede reducir el tamaño de los poros dilatados o agrandados, por lo que disminuye al máximo la acumulación de grasa o sebo en su interior.

No solo eso. Es gracias a sus cualidades antiinfecciosas, antibacterianas y depurativas que el áloe vera actúa eficazmente sobre las pieles grasas. Incluso brinda una acción antiinflamatoria y calmante muy adecuada en pieles propensas al acné.

Así, cuando lo aplicamos con cierta regularidad sobre la piel del rostro, nos encontramos con que ayuda a acelerar la microcirculación, elimina la piel muerta, estimula la regeneración y la reparación de la piel y, finalmente, disminuye el exceso de sebo.

También es formidable porque, gracias a su acción antiséptica, acaba con las bacterias responsables de las espinillas, por lo que no solo ayuda a prevenir su aparición, sino también es eficaz a la hora de limitar su proliferación.

En lo que a sus efectos cicatrizantes y exfoliantes se refiere, no debemos olvidarnos que también ayuda a estimular la reparación de la piel tras las erupciones cutáneas, al tiempo que reduce las cicatrices del acné.

Otro beneficio interesante lo encontramos en sus poderes hidratantes, nutritivos y regeneradores, gracias a los que el áloe vera mantiene la hidratación de la piel, fortalece la epidermis y permite que se revitalice en las mejores condiciones.

Después de una aplicación regular durante varias semanas, no hay duda que las promesas del áloe vera contra el acné son, cuanto menos, numerosas, además de súper motivadoras. Y es que los poros se reducen, o incluso desaparecen, y las manchas de acné se desvanecen, dando lugar a una tez muchísimo más clara, mate y luminosa.

Beneficios del áloe vera para el acné

Cómo usar el áloe vera contra el acné

Las indicaciones del áloe vera son diferentes en función de la parte de la planta utilizada. En la mayoría de las ocasiones lo que se utiliza es el gel de áloe vera, que se obtiene a partir de los mucílagos (la parte interna de las hojas).

Aunque existen infinidad de tratamientos para el acné, si dispones de gel de áloe vera puro, basta con seguir el siguiente procedimiento:

  1. Aplicar el gel directamente sobre los granos. Recordar que no solo la cara y la barbilla pueden verse afectados por el acné. También el cuello, la espalda e incluso el pecho.
  2. Masajear con suavidad, con especial cuidado de no presionar o apretar las espinillas. De hecho, si optamos por apretarlos, podemos correr el riesgo de una mayor proliferación y, con ello, la aparición de más cicatrices.
  3. Repetir el proceso varias veces al día hasta observar una mejoría.

No obstante, además de utilizar gel de áloe vera puro, que puedes encontrar fácilmente en herbolarios y en muchas tiendas de belleza, también es posible optar por una crema de áloe vera, que contenga una concentración alta de este ingrediente activo.

Un buen ejemplo (de hecho es mi opción favorita) lo encontramos en la crema facial de áloe vera de Nezeni Cosmetics, que no solo contiene gel de áloe vera como ingrediente activo principal.

También cuenta con aceite vegetal muy rico en ácidos grasos, que suaviza y calma la piel, escualano, betaina y vitamina E, conocida por sus cualidades antioxidantes, ideal para reducir la acción negativa de los radicales libres.

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Así, es una opción excelenta para proporcionar a la piel no solo beneficios muy útiles contra el acné. También es reepitelizante, humectante, suavizante, antiirritante, calmante, protectora y refrescante. ¿Qué más se podría pedir?

En este sentido, y si optas por una crema facial de áloe vera, lo más recomendable es seguir las indicaciones del fabricante de la crema. En la mayoría de las ocasiones basta con integrarla en la rutina de cuidado de la piel, siendo más aconsejable usarla tanto por la mañana como por la noche.

De esta manera podemos aprovecharnos al máximo de sus diferentes cualidades, y podremos empezar a notar los primeros resultados más rápidamente.

Eso sí, recuerda que la exposición solar sin la debida protección puede aumentar el riesgo de manchas de acné causadas por las cicatrices. Por lo que, después de aplicarte tu crema favorita contra el acné, si vas a salir a la calle, no olvides usar un buen protector solar.

Después de responder a la pregunta áloe ver para el acné ¿puede ayudar?, y sabiendo ya la respuesta, no hay duda que lo preferible es optar por una crema hidratante que contenga una alta concentración de este ingrediente. Es la mejor forma de disfrutar de todas y cada una de sus cualidades.

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