Es evidente que el agua micelar es uno de esos productos que se ha acabado volviendo indispensable, y que, cada vez más, tiende a ser utilizada en las rutinas de belleza. Pero, ¿sabes de qué está hecho, cómo y para qué puedes usarla? Te descubrimos qué es y para qué sirve el agua micelar.
Cuando seguimos una determinada rutina de cuidado de la piel, el uso de un limpiador facial se convierte prácticamente en uno de los primeros pasos, ya que nos permite eliminar y retirar de la piel todos aquellos elementos que pueden impedir que el resto de formulaciones y productos penetren de forma adecuada en la piel.
A medida que pasan los días y las horas, es muy común que sobre la epidermis se acumulen células muertas, grasa o aceite, impurezas, suciedad y la propia contaminación ambiental.
Aunque es cierto que nuestra piel puede renovarse y consigue eliminar, por ejemplo, la mayor parte de las células envejecidas que se han ido acumulando poco a poco, en muchas ocasiones esto no es suficiente.
Más aún, cuando te has maquillado o aplicado algún cosmético o incluso un simple protector solar, es imprescindible limpiar la piel del rostro de forma completa y adecuada.
Es aquí cuando el agua micelar destaca por encima de muchos otros limpiadores faciales. Y es que, como veremos a continuación, se trata de un producto tremendamente efectivo, además de ser muy fácil de usar y de aplicar.
Y lo que es aún mejor: ¡no precisa de aclarado o de enjuague!, lo que sin duda alguna ofrece muchas otras ventajas que pasaremos a detallar seguidamente.
Curiosamente, aunque ha sido unos pocos años cuando se ha vuelto de moda, y ha adquirido bastante popularidad, ¿sabías que existe desde el año 1991? Fue cuando el producto original fue creado y lanzado por la marca Bioderma en Francia.
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¿Qué es y en qué consiste el agua micelar?
Micelar proviene de la palabra “micelas”, que se convierten en uno de los principales componentes de esta agua limpiadora. El agua micelar consiste, básicamente, en una combinación de agua y micelas. Pero, ¿qué son las micelas?
Las micelas son unos fosfolípidos, también conocidos habitualmente bajo el nombre de tensioactivos, que se caracterizan por ser unas pequeñas partículas esféricas de aceite atrapadas en una solución acuosa (generalmente a base de agua).
Son estas micelas las principales responsables de las cualidades altamente limpiadoras del agua micelar. Y es que ayudan a atrapar y literalmente absorber el maquillaje y las impurezas que se han ido acumulando poco a poco sobre la piel del rostro.
De esta manera, mientras que las micelas se encargan de atraer y atrapar la suciedad (maquillaje, cosméticos, impurezas, polvo, exceso de sebo, células muertas…), el agua presente en la solución base ayuda a su eliminación sin necesidad de enjuague o aclarado.
Es cierto que las micelas tienen relación con la química. Normalmente, el agua y el aceite no se mezclan ni se combinan entre sí. Pero cuando se añaden distintas sustancias (como tensioactivos, humectantes y / o astringentes), es posible dividir esas partículas y conseguir que se “peguen”.
Debemos tener en cuenta que cada micela cuenta con dos “polos”. Uno de esos “polos” es soluble en agua, y el otro es soluble en aceite. Esto hace que sean componentes únicos, y particularmente efectivos para atraer toda la suciedad que se encuentre en la superficie cutánea.

¿Para qué sirve el agua micelar?
Es evidente que el agua micelar presenta dos acciones principales: limpia y desmaquilla. Dos efectos, dicho sea de paso, que pueden ser completados con otras cualidades únicas en función de los distintos ingredientes que se añadan en la fórmula.
Ideal para tener una piel limpia y clara
El agua micelar ayuda a limpiar la piel sin dejar ningún tipo de residuo pegajoso o sensación grasa. Y todo ello sin taponar los poros de la piel, ya que se trata de un producto no-comedogénico.
Una de sus principales cualidades es que no es necesario aplicarla sobre la piel del rostro frotando. Al contrario, basta con usarla mediante una única pasada, sin necesidad de aclarado o enjuague. La piel queda perfectamente limpia y libre de impurezas.
También deja una sensación de frescor verdaderamente agradable en el área de la piel donde lo aplicamos. Y, a diferencia de muchas leches limpiadoras, no genera ningún tipo de sensación irritante, especialmente en áreas delicadas como los párpados y la zona tan sensible del contorno de ojos.
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Ayuda a desmaquillar la piel
Aunque es posible que el agua micelar pueda no ser tan efectiva como cabría esperar, si ha sido debidamente formulada puede ser ideal para desmaquillar la piel del rostro. Es el caso del agua micelar limpiadora, en cuyo envase debe indicar que sea ideal también como loción desmaquillante.
No en vano, es común que en la mayoría de las ocasiones haya sido diseñada para eliminar con suavidad los productos cosméticos (como la base, el rímel, el delineador de ojos y el lápiz labial, entre otros), además de proporcionar una agradable acción limpiadora.
Es más, gracias a su microdosificación de aceite capaz de desintegrar los productos cosméticos, puede incluso eliminar el maquillaje resistente al agua (típicamente conocido como maquillaje waterproof), incluyendo los ultrarresistentes.
No solo eso, dependiendo de los ingredientes que encontremos en su composición también es posible que proporcione beneficios calmantes, motivo por el cual es ideal para pieles delicadas, reactivas y muy sensibles.
Muy interesante para pieles sensibles
Como te hemos mencionado anteriormente, para quienes tienen la piel sensible y delicada el agua micelar se convierte en la opción limpiadora ideal. No solo porque es muy suave y puede proporcionar un efecto calmante, sino porque no contiene perfume (por lo que el riesgo de causar alergias es realmente bajo).
Y es que, al no ser necesario enjuagar, el proceso de desmaquillado (es decir, retirar el producto cosmético en sí) requerirá de menos fricción.
Pero si, además, deseamos reducir el efecto abrasivo, podemos usar toallitas previamente empapadas en agua micelar, ejerciendo con ello una acción mucho más directa y, sobre todo, rápida.
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¿Qué ventajas ofrece el agua micelar sobre otros limpiadores faciales?
El agua micelar ofrece una gran cantidad de ventajas, especialmente cuando lo usamos con cierta regularidad. De hecho, una de sus principales ventajas es que es apto para cualquier tipo de piel, lo que incluye las pieles sensibles y delicadas. Todo ello gracias a que es realmente suave y respetuoso con la piel.
Por otro lado, otro de sus principales beneficios es que se puede combinar varios pasos en uno solo, lo que ofrece la posibilidad de simplificar la rutina de cuidado de la piel, ahorrar tiempo y, sobre todo, ahorrar productos.
Por ejemplo, existen aguas micelares que también actúan como tónicos faciales. Si tenemos en cuenta que el tónico facial es aconsejable aplicarlo después del limpiador, y antes del sérum, al encontrarnos con un agua micelar que también hace las veces de tónico, nos ayuda a ahorrarnos este paso.
Un buen ejemplo lo encontramos en el agua micelar de Nezeni Cosmetics, que se trata de una opción realmente única y completa, formulada a base de ingredientes cien por cien naturales, porque es un todo en uno: actúa como limpiador, tonificador e hidratante.
Volviendo al tema que nos ocupa, en la fórmula del agua micelar encontramos un equilibrio inteligente entre agua y aceite, esencial a fin de cuentas para proporcionar una acción limpiadora y depurativa, que puede completarse al máximo con la inclusión de otros ingredientes activos, como te mencionamos anteriormente.
Como te hemos explicado, aunque en la mayoría de las ocasiones es apto para cualquier tipo de piel, es cierto que las marcas han desarrollado también distintas aguas micelares específicas, añadiendo algunos ingredientes activos o cambiando ligeramente la formulación, haciéndola más “adecuada” para pieles sensibles o con cierta propensión a la formación de acné.
A la hora de usarlo, basta con empapar un algodón en agua micelar y realizar movimientos realmente suaves desde el interior hacia el exterior del rostro.
En el área de los ojos, que se caracteriza por ser una zona mucho más delicada, es conveniente dejar reposar un algodón empapado en agua micelar durante algunos segundos, para conseguir que se desprenda la máscara, antes de deslizarla con suavidad desde el interior hacia el exterior del ojo.
Puesto que, en ocasiones, es posible que el agua micelar sea bastante suave, es imprescindible repetir los pasos indicados anteriormente hasta que las diferentes áreas a eliminar se encuentren completamente limpias.
Y es que, como manifiestan los expertos, la piel no está completamente limpia hasta que al pasar el algodón con agua micelar por ella no salga perfectamente impecable.
Si después de leer nuestro artículo sobre qué es y para qué sirve el agua micelar, te animas a probarlo, no olvides que no necesita ningún tipo de aclarado ni enjuague después de aplicarlo sobre la piel. Será igual de efectivo y, además, es muy respetuoso con las pieles más sensibles.



