Tratamiento farmacológico del tabaquismo

En los casos en que sea posible ha de realizarse tratamiento etiológico.
La sedación farmacológica dificultará el diagnóstico, por lo que si éste no está claro es preferible la contención fÃsica inicial.
En la agitación leve-moderada se utilizan las benzodiacepinas con buenos resultados. En el ámbito de la Atención Primaria, en la mayorÃa de casos se tratará de un paciente con un cuadro de agitación psicomotriz reactiva. La administración de 5-10 mg de diacepam preferiblemente por vÃa oral o sublingual (la absorción por vÃa intramuscular es errática) suele ser suficiente para revertir el cuadro y no precisar derivación. En pacientes alcohólicos o con enfermedad hepática es preferible utilizar loracepam a dosis de 1 a 2 mg (por sus caracterÃsticas de metabolización).
Ante un cuadro de agitación severa en un paciente psiquiátrico puede administrarse un neuroléptico y remitir el paciente al hospital. El neuroléptico recomendado por la mayorÃa de autores es el haloperidol, a dosis de 2 a 10 mg por vÃa intramuscular. Con el fin de evitar posibles efectos extrapiramidales es recomendable administrarlo de forma conjunta con un anticolinérgico, el biperideno a dosis de 2 mg por vÃa intramuscular, cuando la dosis de haloperidol sea superior a los 5 mg.
Otros neurolépticos que pueden utilizarse son las fenotiacinas: clorpromacina o levoclorpromacina o dosis de 25 a 50 mg por vÃa intramuscular. Sin embargo, se trata de fármacos con efectos secundarios de tipo cardiovascular potencialmente peligrosos y depresores del centro respiratorio.
El paciente alcohólico merece una mención especial. Ante un sÃndrome de abstinencia alcohólica el tratamiento correcto es la administración de clormetiazol o benzodiacepinas por vÃa intravenosa (en medio hospitalario). En Atención Primaria pueden administrarse 4 comprimidos de clormetiazol o 20-25 mg de cloracepato dipotásico por vÃa oral o intramuscular antes del traslado al hospital.
En la intoxicación enólica aguda con agitación se procederá a la sujeción mecánica del paciente, evitando la administración de fármacos. En caso extremo puede utilizarse tiaprida a dosis de 100-200 mg por vÃa intramuscular, que mejora la psicomotricidad y la agresividad sin producir sedación. Otros autores recomiendan el uso de 2-5 mg de haloperidol vÃa intramuscular. En cuanto al uso de otros neurolépticos mayores, hay que tener en cuenta que en este tipo de pacientes pueden producir hipotensión arterial y convulsiones.
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