La mejor terapia para poder conservar la mama tras un tumor es la que consiste en un tratamiento de quimioterapia combinado con un anticuerpo monoclonal. Gracias a este método es mucho más probable poder conservar la mama afectada por un tumor, si se lleva a cabo un tiempo previo a realizar una intervención quirúrgica. A esta conclusión llegaron investigadores de la Fundación Grupo Español de Investigación en Cáncer.