
El llamado socialmente síndrome postvacacional se trata de una consecuencia natural que se agrava cuando el trabajador se siente insatisfecho.
Después de varias semanas de vacaciones, muchos argumentan, que es natural que las personas tengan dificultades para recuperar el ritmo laboral, por lo que se debebe cambiar de actitud y no dramatizar la situación.
Según comenta a CF Julio Vallejo, jefe de Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario de Bellvitge (Barcelona), “se tiende a medicalizar la vida cotidiana porque la sociedad está orientada hacia la búsqueda del placer y se intenta evitar el sufrimiento a toda costa, cuando lo razonable sería pensar que forma parte de la vida”.
Los expertos coinciden en que vivimos en la sociedad del bienestar, tanto físico como psicológico, y cada vez hay menos tolerancia al estrés, por eso se tipifican más síndromes que en realidad no son tales.
Obviamente que el problema es que como todo, hace falta tiempo para adaptarse a cualquier cambio.
Podríamos hablar del síndrome postvacacional, pero también del síndrome de los lunes por la mañana, o del síndrome prevacacional, porque en los primeros momentos también cuesta adaptarse a una nueva rutina, explica José Benigno Freire, profesor de Psicología de la Universidad de Navarra.
Leer el resto del post »
Compártelo!