LineaBlogs | Busca diseños de tatuajes tribales en nuestro blog de tattoo's, BlogTatuajes

prevencion-quemaduras-objetos-calientes.gif

Son accidentes muy frecuentes y graves. En la infancia suelen producirse en la cara (en niños menores de 4 años). La mayoría de las quemaduras en niños pequeños se produce por medio de líquidos calientes. El lugar más peligroso es la cocina, las quemaduras se producen al volcar sartenes, ollas, etc., con líquidos calientes, situados sobre la cocina.

El baño con agua excesivamente caliente es otro peligro importante de quemaduras. Los fuegos sin protección como los de chimeneas, estufas o braseros pueden producir quemaduras por llama directa. Los incendios en las casas pueden afectar a los niños especialmente durante el sueño, y si están solos en casa jugando con un encendedor o cerillas.

Especial atención merecen las quemaduras por caústicos como salfumán, lejía u otros ácidos o álcalis fuertes.

 Como prevención es preferible que los niños pequeños estén fuera de la cocina mientras se prepara la comida. Y además deberán tomarse medidas para evitar las quemaduras con líquidos como:

1. Dirigir los mangos de las sartenes o cazos hacia la pared.
2. Fijar los muebles de cocina al suelo o la pared para que no se muevan.
3. Mantener los productos de limpieza a altura inaccesible a los niños, o bien en un armario cerrado.
4. No utilizar envases de otros productos para guardar productos químicos.
5. Para evitar quemaduras en el baño es recomendable, primero si no se tiene termostato regulador, poner el agua fría.


 ima13.gif

El control de la fecundidad basado en la evitación de relaciones coitales durante los días fértiles de la mujer sirve de fundamento al método del calendario y a los llamados métodos naturales (temperatura basal, moco cervical, cristalización del moco o la saliva y sintotérmico).

Los métodos naturales se basan en la observación y registro de los signos y síntomas de la fase fértil del ciclo menstrual de la mujer. La abstinencia de penetración durante este período, de 7 a 18 días según el método, es lo que evita el embarazo. Estos métodos ofrecen una alternativa a quienes no pueden o no desean recurrir a anticonceptivos farmacológicos o mecánicos.

Para su correcta utilización, es indispensable la motivación de ambos miembros de la pareja. La instrucción para su uso puede durar varios ciclos menstruales. Estos métodos de abstinencia periódica son algo más difíciles de aprender que el resto de las técnicas anticonceptivas, por lo que deben enseñarse cuidadosamente, incluso si se utilizan dispositivos electrónicos. La eficacia real de estos métodos es mayor si se utilizan para evitar el embarazo que si se utilizan para retrasarlo.


hepatitisa1.jpg

La prevención de la hepatitis A en personas que se ha expuesto al virus, se hace con gammaglobulina inespecífica (que contiene títulos elevados de anticuerpos anti-VHA). Se administrará en:

- Contactos domésticos y sexuales de enfermos con hepatitis A.
- Todo el personal de centros de día (niños y trabajadores) cuando se de un caso en un niño o un empleado.

La dosis a administrar de inmunoglobulina es de 0,02 mL/kg antes de transcurridas 2 semanas después de la exposición, consiguiendo así una eficacia > 85% para prevenir la hepatitis A. Antes de administrar a un contacto la gammaglobulina, el caso índice debe confirmarse mediante la determinación de los anti-VHA IgM.

Si se ha administrado también la vacuna, la inyección debe ser en lugares distintos. En el caso de viajeros a zonas endémicas, la vacuna debe administrarse un mes antes de la salida o, de lo contrario, deben recibir también una dosis de gammaglobulina de 0,02 mL/kg.

Cuando por algún motivo no pueda administrarse vacuna a un viajero, y sólo se le administre inmunoglobulina, una dosis de 0,02 mL/kg confiere una protección de unos 3 meses y una dosis de 0,06 mL/kg de unos 5 meses.

La vía de administración de la gammaglobulina será siempre la intramuscular, generalmente en el deltoides.


embarazo_02.jpg

Todas las mujeres en edad fértil deberían estar inmunizadas frente a las enfermedades que puedan suponer un riesgo durante el embarazo y para las que existan vacunas disponibles y efectivas.

La decisión de administrar una vacuna determinada a una mujer gestante deberá tomarse tras valorar la probabilidad real de contraer la infección, el riesgo que supondría la enfermedad para la madre y el feto y los efectos de la vacuna sobre ambos.

Las vacunas atenuadas de gérmenes vivos están en general contraindicadas, y en realidad deben evitarse desde 3 meses antes de la concepción. Sin embargo, la vacuna de la polio oral y de la fiebre amarilla podrían administrarse en caso de un gran riesgo de exposición como sería una epidemia.

Las vacunas de gérmenes muertos o inactivados, así como las constituidas por toxoides, pueden administrarse en general durante el embarazo sin problemas, siempre que estén indicadas. Se aconseja que se haga a partir del segundo trimestre. En el primer trimestre dependerá del riesgo que exista.

De forma sistemática, la única vacuna que se recomienda administrar es la del tétanos (en EE.UU. también la difteria, Td), cuya primovacunación completa debería ser concluida antes de finalizar el embarazo. Si ya había recibido la pauta completa de primovacunación, sólo se administrará una dosis de recuerdo en el caso de que hayan transcurrido más de 10 años desde la última dosis.

La lactancia materna no es contraindicación para administrar cualquier tipo de vacuna.


 boca-cerrada1.jpg

Es evidente que la medida más efectiva para disminuir la morbilidad y mortalidad del cáncer oral es la prevención primaria, reduciendo la aparición de nuevos casos, disminuyendo el consumo de tabaco y alcohol y manteniendo un buen nivel de higiene bucal además de evitar todos los factores irritativos locales (caries, prótesis mal elaboradas-ajustadas, etc.).

No obstante, en la consulta diaria sería muy importante descartar la presencia de lesiones intraorales que indujeran a dudar de la presencia de una lesión maligna o premaligna, dado que el porcentaje de mortalidad se reduce, tal como hemos indicado antes, en función del diagnóstico precoz del caso. Un dato importante a tener en cuenta es que normalmente los pacientes con lesiones orales malignas incipientes consultan en la mayoría de los casos, en primer lugar, con su médico de familia y no con el odontólogo, por lo que es preciso en estos casos que el circuito de derivación sea lo más rápido posible.

Sería ideal que se investigara la existencia de cualquier proceso incipiente bucal sistemáticamente, al realizar exploraciones de orofaringe, amígdalas, etc., lo que contribuiría en muchos casos al diagnóstico precoz del cáncer oral.


 condon.jpg

Las estrategias de prevención primaria se deben apoyar en que las personas sanas no se expongan a contraer una ETS. Esta tarea se realiza a través de la educación sanitaria mediante consejos prácticos y útiles como son:

1. No se puede confiar en el aspecto externo de las personas para saber si están infectadas por VIH o padecen una ETS.
2. El riesgo no solamente reside en los hábitos de una determinada persona, sino también en los de sus parejas sexuales.

El término «sexo seguro» estriba en utilizar los métodos de barrera, como el preservativo, y evitar las conductas sexuales de riesgo, como son la anal o vaginal sin protección.
Los recursos de los programas de prevención de VIH tanto humanos como económicos, deben integrarse en los programas de control de las ETS. Así los resultados obtenidos en la prevención primaria del VIH deben aplicarse a otras ETS. Desde este punto de vista conjunto se contempla la prevención de las ETS, incluyendo VIH como una actividad diaria de la Atención Primaria.

La importancia en la prevención secundaria de las ETS radica en prevenir sus complicaciones a corto y largo plazo.

El diagnóstico precoz en un paciente con síntomas o signos y pruebas positivas obliga a realizar un tratamiento y a realizar el cribado de la enfermedad en sus contactos. El riesgo de infección puede ser tan elevado que los contactos sexuales precisen ser tratados aunque su infección no haya sido confirmada. El tratamiento basado en el riesgo antes que en el diagnóstico se denomina «tratamiento epidemiológico», ya que es mayor el beneficio de prevenir una posible enfermedad que el riesgo de un tratamiento no necesario.


 suicidio.jpg

 

El principal factor de riesgo para el suicidio es el trastorno psiquiátrico. La gran mayoría de personas que se suicidan sufren trastornos afectivos (depresión en el 30-70% de los suicidas), abuso de alcohol u otras drogas o esquizofrenia. Otros factores de riesgo para el suicidio incluyen: divorcio, separación, desempleo, enfermedad física grave, vivir solo y duelo reciente.

 

La mayoría de autores no recomiendan la búsqueda sistemática de la ideación suicida en las personas asintomáticas de la población general.

 

 Recomendaciones:

 

Atender especialmente al bienestar emocional y a la ideación suicida en las personas con los factores de riesgo mencionados:

- Trastornos psicopatológicos de tipo afectivo, abuso de drogas o esquizofrenia.
- Situaciones psicosociales relevantes para el problema: divorcio, separación, desempleo, enfermedad física grave, soledad o duelo reciente.
- Pacientes que han sobrevivido a un intento suicida.
- Pacientes que padecen repetidos traumatismos y accidentes (hay que realizar el diagnóstico diferencial con el consumo de drogas).
- Pacientes que acuden al equipo quejándose de ideación suicida.
- Pacientes que consultan por otros motivos pero que admiten una ideación suicida.
- Pacientes que, a pesar de negar su ideación suicida, muestran un potencial para el suicidio.


 sida.gif

Según cifras del programa de  Naciones Unidas Sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA), la incidencia de este virus aumenta año a año en Latinoamérica y cada vez son más los afectados por VIH.

En la actualidad se estima que 1.7 millones de personas en Latinoamérica estan infectadas y la tendencia es a seguir creciendo. Al parecer solamente en el 2006 se infectaron entre 100.000y 410.000 personas en dicho continente.

La principal vía de contagio es la sexual, la falta de prevención juega un rol fundamental en la propagación de la infección. Dentro de las causas que explicarían este constante aumento de la incidencia de la infección se encuentra la falta de uso de condón en las relaciones sexuales.

En este sentido, la desinformación y la influencia de la iglesia católica  en el continente serían los principales responsables de que los jóvenes (principal franja etaria expuesta a la infección) no usen condón cuando mantienen relaciones sexuales.

También existen otros factores que dificultan la prevención como son el hecho de que la población no es proclive a realizarse los estudios de VIH, y a que la sexualidad sigue siendo un tema “tabú” en muchas partes del continente.