LineaBlogs | Nada mejor que turismo de playa para reducir tu stress, conoce las mejores playas en BlogTuristico

enuresis.jpg

El tratamiento en el caso de encontrarse una afección causal será el propio de ésta. En el caso de la enuresis nocturna primaria simple, hay que tranquilizar a la familia y al niño, insistiendo que éste no sea ridiculizado o castigado por su enuresis. Se debe desaconsejar el uso de pañales e insistir sobre la nula eficacia de obligar a orinar al niño a media noche. Sólo se planteará realizar tratamiento en caso de que el niño y su familia estén motivados, ya que lo único que lo justifica es evitar el trastorno psíquico secundario a la propia enuresis.

Como tratamiento pueden ser de utilidad normas higiénico-dietéticas (restricción de líquidos 2 horas antes de acostarse, cena seca y pobre en sal, orinar antes de acostarse, etc.), ejercicios esfinterianos diurnos y gratificaciones reforzadoras, así como técnicas de sugestión y autoconfianza.

En niños mayores de 8 años y muy motivados el uso de alarmas nocturnas se ha demostrado muy eficaz. Los tratamientos farmacológicos en uso son:

1. Imipramina: no es aconsejable utilizarla durante más de 6 meses. Deben vigilarse sus posibles efectos secundarios y tiene un alto porcentaje de recaídas al acabar el tratamiento.
2. Desmopresina: útil por su efecto casi inmediato, por lo que puede considerarse como tratamiento temporal en situaciones especiales (estancias fuera del hogar, colonias escolares); está contraindicada en pacientes con polidipsia habitual, hipertensión, enfermedad cardíaca o en enfermos con tendencia a la hipernatremia. Fuera de estos casos sus efectos secundarios son poco frecuentes y leves. Presenta también un alto índice de recaídas tras interrumpir su administración, aunque su efectividad es mayor en tratamientos prolongados.


panales.jpg

Se trata de un eritema de toda la zona convexa en contacto con el pañal, respetando los pliegues. Las causas más frecuentes de la irritación son el amoníaco de la orina, o irritantes ácidos producidos por enzimas bacterianas fecales o la hipersensibilidad al material del pañal o a los detergentes.

Puede infectarse fácilmente por Candida, apareciendo lesiones satélites (pápulas pequeñas, pústulas y vesículas), más allá de la zona inicialmente afectada. El bebé está irritable y llora más cuando se orina. En niños puede aparecer balanitis.

Tratamiento: en casos leves lavar la zona del pañal con agua templada sola o con jabón ácido o neutro y aplicar una pasta Lassar. Si el eritema es exudativo aplicar crema de hidrocortisona al 1% y si hay sobreinfección por Candida aplicar un antimicótico.
Profilaxis: evitar los pañales muy ajustados y cambiarlos con frecuencia, aireando el área del pañal.