El tratamiento en el caso de encontrarse una afección causal será el propio de ésta. En el caso de la enuresis nocturna primaria simple, hay que tranquilizar a la familia y al niño, insistiendo que éste no sea ridiculizado o castigado por su enuresis. Se debe desaconsejar el uso de pañales e insistir sobre la nula eficacia de obligar a orinar al niño a media noche. Sólo se.