LineaBlogs | Busca diseños de tatuajes tribales en nuestro blog de tattoo's, BlogTatuajes

 supra3.gif

La síntesis de los esteroides comienza a punto de partida del colesterol. La biosíntesis se separa luego en 3 ramas o caminos metabólicos, que concluyen en diferentes moléculas, ya sea gluco, mineralo o sexocorticoides, con distintas características en sus moléculas y en su acción biológica.

En este proceso metabólico actúan distintas enzimas hidroxilasas que pertenecen a un conjunto de genes: citocromo p 450, teniendo cada enzima características particulares.

La falta de alguna de estas enzimas puede causar enfermedad. La hiperplasia suprarrenal congénita (HSC) es el producto de la falta de algunas de estas enzimas. La falta de cada una de estas enzimas tiene sus particularidades

La HSC se expresa en general desde el nacimiento, aunque si el trastorno es muy leve se puede manifestar más tardíamente (ej. en la adolescencia).

Estos trastornos no son muy frecuentes (1 cada 5,000 nacimientos).

El déficit de la 21-hidroxilasa es el más frecuente, y causa interrupción de la cadena sintética (a nivel de la progesterona), por lo que no se sintetiza cortisol; la falta de cortisol estimula los mecanismos de retrocontrol hipotálamo-hipofisario, segregándose mucha ACTH (falta el control negativo). Además, la desviación en la biosíntesis causa la acumulación de DHEA y delta 4 - androstenediona, que son los principales esteroides androgénicos suprarrenales (el testículo sintetiza fudamentalmente testosterona). Si esto ocurre en un feto de sexo femenino, sometido intraútero a cantidades importantes de andrógenos, se  produce una masculinización del tracto genital: al nacimiento se manifiesta como un RN con genitales indefinidos o ambiguo: desde hipertrofia del clítoris, hasta modificaciones de los labios mayores (aspecto escrotiforme), aspecto peneano del clítoris por hipertrofia, crecimiento del capuchón del clítoris que simula un prepucio, pudiendo  asociar otras malformaciones: hipospadia, desembocadura común de la vagina y la uretra en una cloaca. La ambiguedad sexual puede ocurrir por varias causas, siendo la HSC, en particular el déficit de la 21-hidroxilasa, una de ellas.


1odonto.jpg

La sialoadenosis, también llamada sialosis o hiperplasia linforreticular, es una lesión crónica que afecta simultáneamente a múltiples glándulas salivales, se presenta asociada a distintas enfermedades como tuberculosis, sarcoidosis, leucemia, y con otros síndromes de etiopatogenia no aclarada como síndromes de Sjögren, de Mikulicz, de Melkersson-Rosenthal, diencefálico-infundibular.

Histológicamente se caracteriza por una infiltración linfocitaria del tejido asinar con hipertrofia del tejido intersticial y atrofia de los acinos glandulares.

Clínicamente se manifiesta por el agrandamiento indoloro y generalizado de las glándulas salivales y xerostomía.

El tratamiento es el de la enfermedad asociada, aunque ocasionalmente puede estar indicada la resección glandular por motivos estéticos.


 timo.jpg
El término hiperplasia tímica se aplica en realidad al aspecto  que ofrecen los folículos linfoides situados dentro del timo y que dan lugar a lo que se llama hiperplasia folicular del timo.

Estos folículos linfoides son iguales a los que se encuentran en los ganglios linfáticos, tienen centros germinales, y contienen células foliculares dendríticas y linfocitos B, que escasean en el timo normal.

Aunque en los procesos inflamatorios crónicos e inmunitarios puede verse hiperplasia folicular, este cambio se observa con máxima frecuencia en la miastemia gravis, estando presente en el 65 a 75% de los casos.

También pueden verse cambios similares en la enfermedad de Grave, lupus eritematoso sistémico y artritis reumatoide.


 cancer-de-prostata.jpg
La hiperplasia benigna de próstata es una entidad que afecta al hombre con una frecuencia elevada a partir de los 50 años.

Se distinguen dos tipos de síntomas: los obstructivos, también llamados de vaciado, y los irritativos o de llenado. Entre los primeros se encuentran el chorro miccional fino, el retardo para iniciar la micción, el chorro intermitente, el vaciado vesical incompleto y el goteo terminal.
Entre los síntomas irritativos se encuentran la poliaquiuria, la nicturia, la urgencia miccional, la incontinencia, y el dolor hipogástrico.

La obstrucción provocada la HPB puede llegar a condicionar la existencia de residuo postmiccional, dilatación de las vías urinarias superiores e insuficiencia renal, así como infección urinaria frecuente, formación de divertículos vesicales y litiasis vesicular secundaria.