LineaBlogs | Avances, trailers y noticias sobre la serie Lost (Perdidos) en BlogdeTV

 factores5.jpg

 

El primer estudio a realizar en un paciente con planteo clínico de hemorragia subaracnoidea es la tomografía computarizada (TC) de cráneo, no requiriendo inyección  de contraste intravenoso. Este estudio es capaz de diagnosticar el 97% de los casos si se realiza en las primeras 24 horas; la sensibilidad disminuye en función del tiempo, siendo del 58% al quinto día. Se visualiza la sangre como una imagen hiperdensa localizada en todas, o algunas de las cisternas y en los surcos de la convexidad, también puede mostrar sangre intraventricular.

La tomografía computarizada (TC) es de utilidad además para diagnosticar complicaciones de la hemorragia subaracnoidea como la hidrocefalia, la isquemia por vasoespasmo y el hematoma intraparenquimatoso.

En aquellos casos en los que se diagnostiquen por arteriografía múltiples aneurismas, la TC puede orientar al sitio de sangrado y así determinar cual aneurisma se deberá tratar.

Se ha establecido una relación entre el volumen y la localización del sangrado demostrado en la TC y el riesgo de desarrollar vasoespasmo.


 enceefalo.jpg

 

Se estima que los hematomas intracraneales espontáneos constituyen entre el 6 y el 15% de todos los accidentes vasculares encefálicos. La incidencia anual es de 10 a 15 casos cada 100.000 habitantes.

En relación a la edad, la incidencia en individuos menores de 45 años es menor de 2 casos por 100.000 habitantes por año, mientras que en individuos mayores de 45 años l incidencia aumenta dramáticamente, llegando a 350 casos por año cada 100.00 habitantes en personas mayores de 80 años.

La causa varía según la edad, siendo las malformaciones vasculares la más frecuente en pacientes jóvenes; la hipertensión arterial y con menor frecuencia la enfermedad tumoral explican los hematomas en pacientes mayores.

En los últimos 50 años la incidencia de hematomas encefálicos ha descendido. Entre otros factores causales de este descenso, se destaca el avance en el tratamiento de la hipertensión arterial.


 foto1.jpg
El seudoaneurisma es un hematoma cavitado pulsátil para arterial. Se produce por una solución de continuidad en la arteria que permite la extravasación sanguínea y la constitución de un hematoma para arterial.

La cavitación del hematoma crea la luz del seudoaneurisma y la reacción de los tejidos vecinos lo envuelve con una pared fibrosa.

Las causas más frecuentes de seudoaneurismas son las dehiscencias de anastomosis protésico arteriales (seudoaneurismas anastomóticos), los traumatismos arteriales entre los que se incluyen las punciones percutáneas diagnósticas o terapéuticas (seudoaneurismas traumáticas) y por último las infecciones arteriales (seudoanerurismas arteriales).

El tratamiento de estas afecciones depende de la etiología (traumáticos, bacterianos, anastomóticos) pero la mayoría de los casos requiere un intervención quirúrgica por cirujano vascular de inmediato.