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El ejercicio físico aeróbico pueden ser la principal defensa para prevenir la demencia vascular. Pequeñas actividades como caminar al menos 30 minutos por día, subir escaleras en vez de utilizar el ascensor y otras pequeñas modificaciones en los hábitos de vida cotidianos pueden ser determinantes en la prevención de esta patología.

Según la revista científica ‘Neurology’, las personas que realizan ejercicio regularmente tienen un menor riesgo de sufrir demencia vascular, sobre todo en la población mayor de 65%, que es el grupo etario más sensible en padecer esta enfermedad.

En la investigación participaron 749 hombres y mujeres mayores de 65 años que no padecían demencia vascular. El estudio duró cuatro años y se llevó a cabo por científicos del Hospital Universitario Orsola Malpighi en Bolonia (Italia).

Los resultados arrojaron que las personas mayores de 65 años que realizaban tareas habituales que demandaban algún tipo de esfuerzo físico moderado tenían un 29% menos de posibilidades de desarrollar demencia vascular.

Al parecer el ejercicio moderado estimularía un mejor flujo sanguíneo cerebral, con lo cual se disminuye el riesgo de enfermedad cerebrovascular.


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Un aneurisma es una porción adelgazada,  debilitada, y ensanchada (en más del 50% de su diámetro normal) de la pared de una arteria, o una vena que se abulta, formando una especie de bolsa similar a un globo del vaso sanguíneo.

Las causas más comunes del aneurisma incluyen: ateroesclerosis, sífilis, defectos vasculares congénitos, y traumatismos. Si un aneurisma no se trata en tiempo y forma, este crece cada vez más hasta que la pared del vaso sanguíneo se hace tan delgada que puede romperse, provocando una hemorragia masiva con shock hipovolémico, dolor intenso y hasta muerte dependiendo del vaso que esté comprometido.

Incluso un aneurisma que no se rompa puede conducir a daños por interrumpir el flujo sanguíneo o ejercer presión sobre los vasos adyacentes, órganos o huesos.

El tratamiento indicado es el quirúrgico, la técnica consiste en un pinzamiento temporal de la arteria dañada por arriba y por abajo del aneurisma, y luego se extirpa, o se coloca un stent endovascular, todo esto lo realiza un cirujano vascular.