LineaBlogs | Información sobre los mejores dieñadores de ropa en BlogTendencias

 esofagitis.jpg

No deben olvidarse las medidas dietéticas y posturales: evitar los alimentos que relajan el esfínter esofágico inferior como el chocolate, las grasas, el zumo de naranja, el café y el alcohol. Abstenerse del tabaco, no llevar prendas que aumenten la presión abdominal como las fajas. Corregir el sobrepeso, el estreñimiento, elevar la cabecera de la cama 30° y no acostarse después de la ingesta.

El tratamiento farmacológico es similar al de la enfermedad péptica a la que se puede añadir los procinéticos tipo cisaprida, cleborida o metoclopramida. En caso de clínica y ausencia de lesiones endoscópicas se usan antiácidos y procinéticos. En las esofagitis grados I-II se suelen usar anti-H2, en grados más avanzados omeprazol 20 mg cada 12 o 24 horas en función de la severidad de las lesiones. El tratamiento farmacológico debe durar 8 semanas. En la esofagitis grado IV se utiliza omeprazol 20 mg/12 horas y si existe estenosis se practican dilataciones para continuar con el tratamiento antisecretor de forma permanente.

En el seguimiento de estos pacientes se individualizará la dosis mínima eficaz en cada caso para evitar la recidiva de las lesiones. Si el paciente es joven y precisa tratamiento de mantenimiento debe plantearse la cirugía antirreflujo. En el caso de esófago de Barret, el tratamiento ha de ser antisecretor con omeprazol o lansoprazol con control anual endoscópico y biopsia dado el riesgo de desarrollar neoplasia. En las biopsias se valorará el grado de displasia y, en función de ella, se aconsejará cirugía de resección. La cirugía antirreflujo tiene buenos resultados en manos expertas y actualmente se practica por laparascopia con la consiguiente disminución de morbilidad y coste.


 fig21.jpg

Actualmente se denomina enfermedad por reflujo gastroesofágico a la antes llamada esofagitis, que describe el conjunto de síntomas y lesiones producidas por el reflujo del contenido gástrico al esófago. El término esofagitis es el concepto anatomopatológico que describe las lesiones de la mucosa esofágica.

Las lesiones se relacionan con la composición del material refluido, el tiempo de permanencia en el esófago, la resistencia de la mucosa y la capacidad del esófago para favorecer el reflujo o aclarar el material refluido (funcionamiento del esfínter esofágico inferior, peristalsis y secreción esofágica). La causa más importante de reflujo es la hernia de hiato (HH) o de deslizamiento. Más del 90% de las esofagitis se relacionan con HH, si bien un 50-60% de éstas no se acompañan de esofagitis. Otra enfermedad que suele asociarse a esofagitis es la esclerodermia por la relajación permanente del esfínter esofágico inferior.

Las manifestaciones no están directamente relacionadas con el grado de lesión.
Pacientes con poca sintomatología pueden tener lesiones evidentes y, por el contrario, pacientes con escasa afectación esofágica pueden estar muy sintomáticos.
El síntoma más constante es la pirosis que puede estar relacionada con la ingesta o aparecer durante el reposo nocturno. La regurgitación, a veces asociada a maniobras de Valsalva, o a aumento de la presión intraabdominal, la disfagia y la odinofagia son otros síntomas posibles. El dolor retrosternal de características e irradiación similar al de la cardiopatía isquémica no es excepcional.

Manifestaciones más raras pueden ser la ronquera, tos nocturna, crisis asmáticas o un síndrome anémico crónico.