
El principal factor de riesgo para el suicidio es el trastorno psiquiátrico. La gran mayoría de personas que se suicidan sufren trastornos afectivos (depresión en el 30-70% de los suicidas), abuso de alcohol u otras drogas o esquizofrenia. Otros factores de riesgo para el suicidio incluyen: divorcio, separación, desempleo, enfermedad física grave, vivir solo y duelo reciente.
La mayoría de autores no recomiendan la búsqueda sistemática de la ideación suicida en las personas asintomáticas de la población general.
Recomendaciones:
Atender especialmente al bienestar emocional y a la ideación suicida en las personas con los factores de riesgo mencionados:
- Trastornos psicopatológicos de tipo afectivo, abuso de drogas o esquizofrenia.
- Situaciones psicosociales relevantes para el problema: divorcio, separación, desempleo, enfermedad física grave, soledad o duelo reciente.
- Pacientes que han sobrevivido a un intento suicida.
- Pacientes que padecen repetidos traumatismos y accidentes (hay que realizar el diagnóstico diferencial con el consumo de drogas).
- Pacientes que acuden al equipo quejándose de ideación suicida.
- Pacientes que consultan por otros motivos pero que admiten una ideación suicida.
- Pacientes que, a pesar de negar su ideación suicida, muestran un potencial para el suicidio.