
Se define como pubertad precoz la aparición de los primeros caracteres sexuales antes de los 8 años en las niñas y de los 9 años en los niños.
Se debe distinguir entre la pubertad precoz verdadera, debida al aumento de secreción de gonadotropinas hipofisarias o ectópicas que provoca una aceleración en la maduración de las gónadas, y la seudo pubertad precoz, menos frecuente, generalmente tumoral por aumento de secreción de esteroides sexuales.
Este diagnóstico diferencial es de suma importancia no sólo por sus aspectos patogénicos, sino también por los terapéuticos. Mientras que en la seudo pubertad precoz suele existir un tumor ovárico o suprarrenal, las pubertades precoces verdaderas son funcionales y benignas en el 90% de los casos; sólo el 10% se debe a tumores cerebrales (pinealoma u otros de la línea media).