Ya se la nombraba tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, por eso recibió el nombre de planta bíblica y en época de los romanos era utilizado el gel que se extraía de sus hojas. Llamada en el antiguo Egipto como la planta de la inmortalidad, llega a nuestros días ganándose un lugar importante dentro de los tratamientos naturales, las llamadas terapias alternativas. Numerosas investigaciones científicas avalan.
ALOE VERA