
El temblor es el movimiento involuntario más común. Se define como una oscilación rítmica de una parte del cuerpo debida a la contracción alternante de los músculos agonistas y antagonistas. Aparece en reposo y/o durante la actividad y cede con el sueño.
Existe un temblor fisiológico, presente de forma subclínica en todas las personas, que afecta de forma imperceptible y homogénea a todos los grupos musculares y un temblor patológico claramente visible, que puede interferir la actividad cotidiana y que se localiza preferentemente en las zonas distales (manos y cabeza).
Dentro del temblor patológico se distinguen cuatro tipos: esencial, parkinsoniano, cerebeloso y fisiológico acentuado.
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